Una instalación eléctrica no se ve, pero se nota cuando falla: un diferencial que salta sin motivo, un enchufe que se calienta, una casa en la que no se pueden encender a la vez el horno y la lavadora. Hacemos instalaciones eléctricas nuevas y reformas, cambiamos cuadros y añadimos circuitos y tomas, en viviendas y negocios de Toledo y de toda la zona en la que trabajamos.
Qué se decide antes de empezar
Antes de tirar un solo cable se decide qué circuitos lleva la vivienda: alumbrado, enchufes, cocina y horno, lavadora, baño, aire acondicionado. Cada uno lleva su protección en el cuadro y una sección de cable adecuada a lo que va a soportar. También se piensa dónde van los enchufes y los puntos de luz, porque cambiarlos después, con la pared pintada, cuesta mucho más. Si tienes un plano o un croquis, ayuda; si no, se hace en la visita.
El cuadro eléctrico
El cuadro es el centro de la instalación. Lleva el interruptor general, uno o varios diferenciales, que protegen a las personas frente a una derivación, y los magnetotérmicos, que protegen cada circuito frente a sobrecargas y cortocircuitos. En una vivienda antigua es habitual encontrar un cuadro sin diferencial o con protecciones que no corresponden a los cables. En la foto de esta página se ve un cuadro nuevo con tres filas de protecciones y el cableado ordenado.
Señales de que la instalación se ha quedado corta
Saltan los automáticos cuando enciendes varios aparatos a la vez. Hay enchufes o clavijas que se calientan o huelen a quemado. Los enchufes no tienen toma de tierra. Hay regletas encadenadas porque faltan tomas. La casa se ha reformado por partes y nadie sabe qué cable va a dónde. Cualquiera de estas cosas es motivo para revisar la instalación antes de que dé un problema.
Negocios, naves y obras
En un local, una nave o una obra se trabaja con otras cargas: maquinaria, tomas industriales, a veces corriente trifásica. En una de las fotos de esta página se ve un cuadro con tomas industriales azules y rojas, de las que se usan para conectar máquinas y herramientas de obra. Cuéntanos qué vas a conectar y con qué potencia, y se dimensiona la instalación para eso.
La seguridad, primero
La electricidad no perdona errores. Un empalme mal hecho dentro de una caja puede estar años sin dar señales y un día calentarse. Por eso no se trabaja con tensión, cada circuito se protege como corresponde y, al terminar, la instalación se prueba: diferenciales, continuidad de la toma de tierra y funcionamiento de cada circuito. Si notas olor a quemado o un enchufe caliente, desconecta ese circuito en el cuadro y llama.


