La parabólica parecía cosa del pasado, pero en muchas casas de pueblo y de campo sigue siendo la forma más fiable de ver la televisión. También es la única vía para algunos canales que no se emiten por TDT.
Cuándo conviene
Cuando en la casa la TDT no llega o llega tan débil que ni con amplificador se arregla, algo frecuente en valles y en casas aisladas. Cuando se quieren canales de otros países que se emiten por satélite. O cuando se tiene una plataforma que llega por satélite. En zonas sin cobertura terrestre, los canales nacionales también se pueden ver por satélite.
Dónde se coloca
El plato tiene que ver el satélite, que desde España queda hacia el sur. Entre el plato y el cielo no puede haber árboles, edificios ni chimeneas. Se monta en una azotea, en el tejado o en una pared, siempre con un soporte firme: el viento empuja mucho sobre un plato grande.
Cómo se orienta
El satélite está a unos 36.000 kilómetros. A esa distancia, unos milímetros de desvío en el plato se notan. Por eso se orienta con un medidor de campo: se ajusta el giro, la elevación y la inclinación del LNB hasta que el nivel y la calidad de la señal sean los más altos posibles en ese punto. A ojo, o con el televisor como guía, se queda casi siempre a medias.
Varias teles en casa
Para ver satélite en varias habitaciones hace falta un LNB con varias salidas o un reparto pensado para satélite, que no es el mismo que el de la TDT. Si la casa ya tiene antena terrestre, las dos señales pueden compartir el mismo cable mediante un mezclador, y separarse en cada toma.
¿Tienes un trabajo parecido?
Dinos dónde está la casa y cuántas teles quieres conectar. Llama al 610 534 999 o escribe por WhatsApp. Tienes más información en la página de antenas parabólicas.